El Corchal

“El Corchal”, uno de los ecosistemas más sorprendentes de México

A solo 30 minutos de Isla Holbox, 13 km del puerto de Chiquilá y muy cerca de los limites del área de protección de flora y fauna de Yum Balam, se encuentra Solferino, un poblado maya localizado en el municipio de Lázaro Cárdenas, Quintana Roo.

Solferino cuenta con una selva exuberante, selva baja y media con abundancia del palo de tinte y chicozapote (árbol del chicle) pero que, sobre todo, encierra con el Secreto Mejor Guardado: “El Corchal”, Un humedal de gran importancia por su inmejorable estado de conservación que cuenta en su interior con un bosque de árboles de corcho (annona glabra), una gran abundancia de bromelias y orquídeas anidando en sus ramas. Y un lago “escondido” repleto de nenúfares donde viven y anidad numerosas y bellas aves silvestres de todas las especies, de entre las que cabe destacar el flamenco mexicano, la espátula rosada, el cigüeñón, las garzas tigre y los pelícanos blancos, todos ellos habitantes habituales de los humedales mexicanos.

La rica biodiversidad de Solferino y de “El Corchal”, nos permitirá avistar diferentes tipos de vegetación terrestre (selva, selva inundable, pastizal…), gran variedad de palmas endémicas (el chit, el tasiste, la Kika y el nakax), las ya mencionadas bromelias y orquídeas, multitud de tipos diferentes de mariposas y más 300 clases de animales de todas las especies, de entre las que sobresalen el flamenco, el pavo ocelado, el loro yucateco, el zopilote rey y el oriol yucateco. En las copas de los árboles más altos podremos observar los monos araña y aulladores y en las profundidades de la selva es posible avistar, con un poco de suerte, los cinco tipos de felinos neotropicales de Norteamérica: el jaguar, el puma, el ocelote, el tigrillo y el margay; así como, los cocodrilos moreleti y acutus, los venados yuc y cola blanca, el tapir y los jabalíes de collar y de labios blancos, sin olvidarnos nunca de los traviesos mapaches.